jueves, 28 de febrero de 2008

¿Hora Boliviana?

Es tradición de justificación usar los términos de “hora boliviana” para llegar a deshora a una cita. Costumbre muy arraigada, lamentablemente, pero que es necesario modificar; al menos, así lo consideramos. Desde luego que no solo es en Bolivia, sino en muchos países.
la falta de puntualidad, en el caso de Bolivia, se le atribuye a los pueblos indigenas, en nuestro caso al pueblo aymara, justificando que como antes o en la cultura no había reloj o actualmente muy pocos tienen reloj no está obligados a la puntualidad, juicio despectivo y discriminatorio.

La atribución del uso de la hora boliviana a los indigenas aymaras es factor de discriminación, que lamentablemente, muchos aymaras ya ubicados en los centros urbanos lo asumimos para justificar nuestro retraso. Los pueblos indigenas tienen por actividad principal la agricultura y ganadería. Esas actividades requieren de puntualidad: adelantarse o retrasarse a la puntualidad es factor de riesgo. La siembra, la cosecha se tiene que hacer en el tiempo justo, es decir, con puntualidad. Si acaso se retrasa en la siembra puede tener resultados adversos, si acaso se adelante la cosecha, de la misma manera. Por lo tanto, para los pueblos indigenas la putualidad es indispensable.

La costumbre de la “hora boliviana”, permite justificarse por el atraso a una citación. Por esa razón las citaciones son propuestas con media a una hora de diferencia al inicio del acto: reuniones de organizaciones sociales, culturales, económicas, deportivas, sindicales, etc. Ni que decir de las invitaciones a un acto religioso, cultural, sociales.

Es posible que otros pueblos tengan costumbres idénticas, los cuales no nos justifican.

La puntualidad es un factor de derechos, es decir, los derechos de uno terminan donde empiezan los derechos de los demás.

Asistir a deshora es una falta de respeto para con el prójimo; con los que asisten a hora. Una persona que llega a deshora, alguna vez, puede justificarse con una ocupación de urgencia imposible postergar. Ahora, que disponemos de medios de comunicación, es posible anunciarse sobre el retraso o la postergación.

La citación a una reunión institucional con muchos invitados debe hacerse a hora y con puntualidad. Citar a una hora para empezar una hora después es una gran falta de respecto hacia los invitados. Es verdad que tenemos la tradición y la costumbre de que una citación está adelantada. Pero, no siempre es para todos, razón por la que es necesario modificar conductas para hacer que las citaciones para reuniones sean en hora puntual. Pues, consideramos que citar a una hora para empezar a otra hora es un principio de promoción de corrupción.